La mayoría de los equipos que jugaron en casa lograron avanzar, evidenciando cómo el arraigo y la localía aún afectan los resultados en el torneo. La fase de eliminación directa de la Liga MX en el torneo de Apertura 2025 ha puesto en evidencia la importancia del factor local en el desarrollo de los partidos. En esta edición, los equipos que lograron jugar en su propio territorio durante la serie de cuartos de final lograron la mayor parte de los clasificados, consolidando la ventaja que representa tener el respaldo de la afición en casa. De los nueve conjuntos que actuaron como anfitriones en esos duelos, seis avanzaron a la siguiente ronda, mientras que solo tres — Santos, León y Mazatlán— quedaron eliminados en esa etapa. La tendencia sugiere que jugar en casa continúa siendo una ventaja significativa, en un torneo donde las entradas a los estadios reflejaron una asistencia aún baja en comparación con años anteriores. El actual formato de competencia, con cada equipo disputando 17 partidos en la fase regular, genera que la posición en la tabla esté influida en gran medida por la capacidad de ejercer la localía. Los equipos que lograron facilitarse más partidos en su estadio, como América y Monterrey, lograron avanzar, mientras que otros, a pesar de tener buena actuación fuera de casa, no alcanzaron los objetivos deseados. La diferencia en el resultado entre los equipos de mayor presupuesto y los de menor inversión es cada vez más evidente, ya que las circunstancias de la localía pueden inclinar la balanza en partidos de eliminación directa. Como ejemplo, Pachuca y Pumas, que tenían expectativas de avanzar, se quedaron en el camino, en contraste con los equipos fronterizos que lograron mantenerse en contienda. Este escenario refuerza la idea de que, en el contexto actual, jugar en casa sigue siendo un componente decisivo en las fases finales del torneo. Para hoy se programaron tres enfrentamientos: Juárez contra Toluca, Monterrey frente a América y Xolos frente a
