El mediocampista de la selección mexicana reconoce que, pese a avanzar a cuartos, la aspiración era conquistar el título, dejando una enseñanza valiosa para el futuro.
La participación de la selección mexicana en el Mundial Sub-20 terminó en los cuartos de final, generando sentimientos encontrados entre los jóvenes futbolistas. Aunque lograron avanzar a esa fase, el deseo de alcanzar el campeonato permaneció intacto en la plantilla. La derrota ante Argentina dejó un sabor amargo, ya que el equipo esperaba llegar más lejos en el torneo internacional, en una experiencia que, si bien enriquecedora, reafirma la ambición de la próxima generación de talentos mexicanos. La presencia en etapas avanzadas del campeonato aporta valiosos conocimientos y un roce internacional que prepara a los futbolistas para futuras competencias, incluyendo la posible clasificación al Mundial de 2026. La participación de Fimbres, quien se convirtió en titular en eliminatorias, refleja el compromiso y la motivación del grupo por mejorar y seguir representando con orgullo a México en el escenario mundial. La experiencia obtenida respalda la visión de que, con trabajo constante, el equipo puede aspirar a grandes logros en el futuro cercano.
