La selección mexicana femenina necesita financiamiento y becas oficiales tras destacar en competencias internacionales y lograr reconocimiento olímpico.
El equipo nacional femenino de flag football enfrenta la difícil tarea de asegurar recursos necesarios para cumplir su objetivo de participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Tras obtener un destacado segundo lugar en el Campeonato Mundial celebrado en Finlandia en 2024 y conquistar la medalla de oro en los World Games en Chengdú en 2025, las jugadoras buscan apoyo oficial que respalde su preparación en esta disciplina, que recientemente fue incluida en el programa olímpico.
Desde su ingreso al calendario olímpico, las deportistas esperaban ser consideradas para becas mensuales de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). Sin embargo, ninguna de las futbolistas con mayor renombre, como Diana Flores y Rebeca Landa, ha recibido aún estas ayudas, a pesar de los resultados internacionales que las posicionan como favoritas para obtener medallas en la próxima justa.
En un contexto más amplio, la inclusión del flag football en Los Ángeles 2028 representa un avance en el reconocimiento de deportes emergentes y no tradicionales. La federación nacional, en conjunto con autoridades deportivas, trabaja en planificar los recursos necesarios para que las deportistas puedan competir con garantías. Además, se analiza cómo integrar a las atletas en el esquema de becas existentes, considerando que su disciplina ya forma parte del calendario olímpico oficial. La historia también destaca casos de otros deportes no olímpicos en México, como el raquetbol y la patinaje, que ya disfrutan de apoyos económicos en reconocimiento a sus logros internacionales y su potencial en futuras justas. La meta es que las estrellas del flag football mexicano puedan contar con los recursos necesarios para luchar por una medalla en casa, en 2028.
