Sangüesa, Navarra. – La escuela de taekwondo Kwon, con 80 alumnos de diversas edades, continúa su trayectoria en la comarca de Sangüesa bajo la dirección de Marta Planillo, quien ha tomado las riendas del centro después de 30 años de liderazgo por Josetxo Sagarra. Este cambio se produce tras la decisión de Sagarra de retirarse por motivos personales.
Planillo, que comenzó a practicar taekwondo a los cuatro años, unió fuerzas con Óscar Erdozáin, otro veterano de la escuela, para garantizar la continuidad del club en un entorno rural donde el deporte es fundamental. Ambos entrenadores aportan sus experiencias y conocimientos para mantener la calidad de las enseñanzas, subrayando que el cierre de la escuela no era una opción viable.
La escuela ha vivido distintas etapas, destacando un momento álgido hacia 2010, cuando contaba con más licencias que ningún otro club en Navarra. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 impactó significativamente en la matrícula y las actividades. Actualmente, la escuela tiene su sede en Sangüesa, donde ofrece clases para niños desde 4 hasta 16 años y también para adultos en varios horarios semanales.
Los entrenamientos fomentan la inclusión y la convivencia entre diferentes generaciones, algo que en otros deportes no siempre ocurre. Proporcionar un espacio para el desarrollo personal y social de los estudiantes es una de las prioridades de la nueva dirección. El alumnado es equilibrado en términos de género y participa activamente en la Liga Interclubes.
Además de mejorar habilidades físicas, el taekwondo promueve valores como la disciplina, el respeto y la constancia. Planillo enfatiza que más allá de los aspectos técnicos, la práctica de este arte marcial fortalece la resiliencia y la autoconfianza, aspectos vitales en la vida de los jóvenes. A pesar del reto, ella se siente feliz de llevar adelante esta labor, apoyándose en experiencias previas y el legado de Sagarra.

