Zaragoza, Aragón. – El Real Zaragoza se enfrenta hoy al Eibar en una situación crítica, penúltimo en la clasificación y con serias dificultades para mantenerse en la categoría. Con hasta ocho bajas, el equipo busca un resultado que le permita salir de la zona de descenso, tras no ganar en su estadio durante más de dos meses.
El técnico Rubén Sellés prepara cambios en su alineación tras la incorporación de cuatro refuerzos en el mercado invierno. Figuras destacadas como El Yamiq, quien vuelve tras seis años, junto con Larios y Cumic, están llamados a mejorar un equipo que ha sumado solo siete puntos en sus últimas ocho jornadas.
Zaragoza debe adaptarse rápidamente a las nuevas incorporaciones, especialmente en un partido que se considera una “final”. Sellés enfrentará la ausencia de varios titulares lesionados y espera que sus nuevos jugadores ofrezcan el impulso necesario para revertir la situación. Soberón, recuperado de una lesión, será clave en la delantera.
Por otro lado, el Eibar llega en buena forma, aunque sigue sin encontrar la victoria como visitante. Con una sólida defensa, el equipo armero ha encajado solo dos goles en seis últimos partidos. Sin embargo, deberán superar su falta de anotaciones en campos ajenos para obtener un resultado positivo hoy.
Con un árbitro designado para el encuentro y una clave necesidad de sumar puntos, la presión recae sobre el Zaragoza. La afición espera que la revolución invernal logre cambiar el rumbo del equipo en esta crucial etapa de la temporada.

