Ciudad de México. – Efraín Juárez, entrenador de Pumas, compartió la presión que enfrenta al dirigir al equipo, revelando que su propio hijo es objeto de burlas en la escuela debido a los resultados del equipo. Juárez aseguró que, a pesar de las críticas, está comprometido a devolver a la institución al lugar que merece y confía en su proyecto a largo plazo.
El estratega universitario, quien asumió el cargo hace diez meses, reconoció que el equipo ha quedado a deber en el torneo anterior, finalizando en décima posición. Sin embargo, enfatizó que no se hace responsable de los resultados de los últimos 15 años y que su objetivo es ser campeón con Pumas, club al que ama y del que formó parte desde sus fuerzas básicas.
Juárez desmintió rumores sobre cláusulas de disciplina o condiciones en su contrato ligadas a resultados, calificando dicha información como falsa y privada. Afirmó que su permanencia en el club se debe al amor por la institución y la confianza de la directiva, comparando la relación con un matrimonio que busca la misma dirección. Expresó su felicidad y gratitud hacia Pumas, deseando continuar la relación por mucho tiempo.
