Antalya, Turquía. – La selección iraní de fútbol ha logrado avances en su camino hacia la participación en la Copa Mundial de junio en Estados Unidos, a pesar de la guerra iniciada por EE. UU. e Israel contra Irán. La reunión entre el presidente de FIFA, Gianni Infantino, y la delegación iraní marcó un paso significativo en la diplomacia futbolística.
El encuentro se llevó a cabo en Turquía y se centró en proporcionar apoyo logístico y preparar al equipo para el torneo. Infantino aseguró a la federación iraní que la programación del Mundial no cambiaría y que no se contemplaba mover los partidos a México, como se había discutido anteriormente.
Las amenazas de un posible boicot por parte de Irán han disminuido, a medida que se aclara su participación. La selección tiene previsto iniciar su campamento de entrenamientos en Tucson, Arizona, el 10 de junio, antes de su primer partido el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Inglewood.
El entorno político sigue siendo complejo, con declaraciones contradictorias provenientes de funcionarios gubernamentales y la respuesta internacional a la situación en Irán. No obstante, los jugadores se enfrentan a desafíos prácticos, ya que muchos juegan en una liga nacional que ha sido suspendida debido al conflicto, lo que dificulta su preparación.
Infantino se comprometió a proporcionar las mejores condiciones para el equipo antes del torneo. La selección iraní finalizará su fase de grupos en Seattle contra Egipto el 26 de junio, mientras se mantiene la incertidumbre sobre la participación de algunos jugadores, como el delantero estrella Sardar Azmoun, quien no fue convocado por órdenes estatales.

