MIAMI, FLORIDA. – Anderson Silva, la legendaria figura de las artes marciales mixtas, demostró una vez más su vigencia al conseguir un espectacular nocaut técnico sobre el excampeón de UFC Tyron Woodley. El combate, pactado en peso ligero, tuvo lugar en el Kaseya Center de Miami como parte de la cartelera que enfrentó a Jake Paul contra Anthony Joshua.
Con 50 años, Silva se alzó con la victoria al minuto y 33 segundos del segundo asalto. Este triunfo marca la cuarta ocasión en la carrera profesional de boxeo de Silva, quien ha realizado una transición exitosa de las MMA al pugilismo. Para Woodley, esta derrota se suma a su historial de tres reveses en el boxeo, dos de ellos ante Jake Paul, a quien Silva también enfrentó previamente cayendo por decisión unánime.
El nocaut técnico se gestó a través de una finta de Silva que descolocó a Woodley, dejando su guardia vulnerable. Silva aprovechó la apertura para conectar un uppercut directo al mentón, seguido de una ráfaga de golpes que derribaron a Woodley. A pesar de levantarse, el réferi determinó que Woodley no estaba en condiciones de continuar, decretando el fin del combate.
Con este resultado en diciembre de 2025, el récord de Silva en boxeo profesional se sitúa en 4-2. Su etapa de regreso al deporte desde 2021 es de 3-1, sumando victorias sobre Tito Ortiz y Julio César Chávez Jr.
Más allá del cuadrilátero, Silva reveló tras la pelea sus planes de unirse al Departamento de Policía de Beverly Hills, cumpliendo un deseo personal y familiar. El excampeón, nacido en 1975, recordó la influencia de su tío, quien fue policía, y expresó su intención de honrar su legado. Silva también extendió una invitación a su antiguo rival de UFC, Chris Weidman, para un futuro combate de boxeo, aunque no se han anunciado detalles al respecto.
