El futbolista francés de 28 años se integró rápidamente al equipo y podría debutar en el próximo partido ante Atlas, generando expectativa en la afición
El pasado fin de semana, el delantero francés Allan Saint-Maximin comenzó a dejar huella en el Club América tras su llegada en agosto. Tras cumplir con los trámites migratorios y realizar un entrenamiento en la cancha número uno de Coapa, mostró destellos de su talento en control, regate, potencia y disparo, generando ilusión en la afición americanista. Aunque aún ajusta su condición física, las fuentes internas del club aseguran que llega en buena forma, habiendo participado en un amistoso previo con su anterior equipo, el Al-Ahli.
Luego de una semana de preparación con sus nuevos compañeros, la directiva se muestra confiada en que el jugador podrá sumarse a la convocatoria para el partido contra Atlas, programado para este domingo. El estratega André Jardine considera que su incorporación fortalecerá la ofensiva del equipo, especialmente en la zona donde se busca mayor creatividad y presencia en el arco rival. Saint-Maximin ha expresado su preferencia por jugar como mediapunta o extremo izquierdo, aunque también puede ocupar la banda derecha, aportando desequilibrio y velocidad.
En un contexto histórico, la presencia del francés en Coapa representa solo la segunda ocasión en más de cien años que un futbolista galo llega a las filas del club, tras Jérémy Ménez, cuya estancia fue marcada por altibajos y lesiones. La actitud del nuevo refuerzo es diferente, y la afición confía en que pueda convertirse en figura o estrella en su nuevo equipo. La expectativa crece ante la posibilidad de ver en el campo un tridente ofensivo con Maximin, Zendejas y Fidalgo, que ilusiona por su potencial creativo y goleador.
