Ciudad de México. – El maestro ceramista argentino Luciano Polverigiani se encuentra en México para impartir un taller especializado que busca romper con el estereotipo de que la cerámica es un arte frágil e intocable. A través de su obra, Polverigiani promueve una interacción lúdica con las piezas, especialmente entre el público joven, para redescubrir la disciplina y desmitificar la fragilidad inherente a los objetos de barro.
Organizado por la Escuela Nacional de Cerámica, el taller busca enseñar una nueva perspectiva de las piezas cerámicas, alejándolas del concepto de objetos meramente decorativos destinados a permanecer en vitrinas. Polverigiani, con más de 40 años de experiencia en la alfarería, compartió en entrevista su proceso creativo, el cual ha evolucionado hacia la concepción de sus piezas como herramientas lúdicas, comparándolas con juguetes.
“Comencé a los 13 o 14 años, y aquí sigo. Me atrapó. […] En este momento me interesa verlas como herramientas lúdicas, y no es que fuera una decisión tomada desde el principio, hoy para mí, mis piezas son como juguetes”, afirmó el artista.
Polverigiani explicó que la cerámica es una forma de detener un fragmento de la imaginación en el tiempo, pero destacó la dualidad de su naturaleza, que una vez horneada, se vuelve estática. Por ello, invita al público a retomar la obra, a jugar e interactuar con ella, tal como lo haría un niño con sus juguetes. Para lograr esto, emplea una técnica especial que confiere mayor resistencia al contacto, desafiando la idea de que las piezas son inaccesibles o sagradas.
La técnica de alta temperatura que utiliza, empleando pasta de gres, produce una cerámica dura, densa y vitrificada, similar a la piedra. Incluso para los adultos, sus creaciones funcionan como rompecabezas, ocultando detalles y jugando con la apariencia para generar sorpresa en quienes las manipulan, como parte integral de su propuesta artística. El ceramista subraya que esta visión ayuda a comprender la impermanencia y la evolución de la percepción a lo largo del tiempo.
Durante su visita a México, Polverigiani expresó su asombro ante la riqueza cultural y las diversas técnicas cerámicas del país. Reconoció a México como una plataforma indispensable para la cerámica internacional, destacando que muchos pueblos aún conservan técnicas ancestrales, lo cual considera de gran valor. Señaló la influencia de la calidez mexicana en muchos de sus colegas y amigos, quienes han decidido establecerse en el país, y expresó el deseo de fortalecer los lazos de hermandad para seguir innovando en el arte de la cerámica.
