Ciudad de México. – Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han logrado un avance científico trascendental con el desarrollo del primer “hígado en un chip” de Latinoamérica. Este innovador dispositivo en miniatura imita funciones esenciales del órgano humano, abriendo la puerta a evaluaciones farmacológicas más precisas y alineadas con los estándares internacionales de la industria farmacéutica.
El proyecto, liderado por el Laboratorio de Mecanobiología de la Facultad de Ciencias de la UNAM, utiliza tecnologías avanzadas de microfluídica, similares a las empleadas en la fabricación de semiconductores, para crear un entorno que replica las condiciones físicas y químicas de un hígado real. Esto permite que las células hepáticas se desarrollen y funcionen de manera óptima durante periodos prolongados, un desafío superado por el equipo de investigación.
El hígado es crucial en la farmacología, ya que es el primer órgano en procesar la mayoría de los medicamentos. La capacidad de evaluar la respuesta de un fármaco en este “órgano en un chip” antes de pasar a pruebas más complejas o en organismos vivos, representa un salto cualitativo en la seguridad y eficiencia del desarrollo de nuevos tratamientos.
Tras más de tres años de investigación, los científicos mexicanos consiguieron que los cultivos celulares se mantuvieran funcionales durante semanas, superando limitaciones anteriores. Los resultados de este hito científico han sido publicados en la prestigiosa revista científica *Advanced Healthcare Materials*.
Este avance no solo posiciona a México a la vanguardia en bioingeniería, sino que también facilita la replicación del protocolo por otros laboratorios, democratizando el acceso a esta tecnología. El éxito del “hígado en un chip” ha impulsado a la UNAM a iniciar proyectos similares para crear “pulmón en un chip” y “riñón en un chip”, además de un modelo de hígado graso, una condición que afecta a una gran parte de la población mundial.
Se anticipa que este tipo de tecnología en chip jugará un papel fundamental en el futuro cercano de la industria farmacéutica, con agencias regulatorias internacionales contemplando la sustitución de pruebas en animales por modelos in vitro hacia el final de la década.
