La gobernadora enfrenta críticas y retos electorales en medio de la caída de su popularidad.
El inicio de 2026 marca un periodo difícil para Layda Sansores, gobernadora de Campeche, con tensiones políticas internas y una baja en su aprobación. La mandataria busca el apoyo de Luisa María Alcalde y Claudia Sheinbaum para evitar que Movimiento Ciudadano tome el control del estado.
El nombre de Eliseo Fernández Montúfar surge como el candidato favorito para la gobernatura. Además, la reciente invalidación de una reforma clave por la Suprema Corte limita el poder de Sansores. La destitución del rector de la Universidad Autónoma de Campeche también agrega presión a su administración.
En este contexto, su popularidad se desploma, ubicándose en el lugar 26 de 32 gobernadores con solo un 42% de aprobación.

