La ruptura podría influir en el futuro político del estado y los próximos comicios. La bancada de Morena en el Congreso de Campeche se fragmentó al romper con la gobernadora Layda Sansores. Diez de los dieciséis diputados denuncian persecución política y restauraron su fuero constitucional para protegerse de posibles detenciones. Esta ruptura surge tras acusaciones de traición hacia el líder parlamentario, José Antonio Jiménez Gutiérrez, quien señala que enfrenta un entorno político hostil. Durante la sesión reciente, se eligió un nuevo presidente de la mesa directiva en alía con otros partidos, lo que confirma el quiebre interno. La restauración del fuero legislativo beneficiaría a varios diputados bajo investigación. Esta crisis podría tener repercusiones significativas en la política estatal y en la confianza pública hacia Morena.
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