Ciudad de México. – Un satélite de última generación de la NASA ha comenzado a medir la actividad subterránea, revelando que la ciudad se hunde a un ritmo de aproximadamente 25 centímetros (10 pulgadas) anuales. Este fenómeno es resultado de la extracción excesiva de agua y el crecimiento urbano acelerado.
Con una extensión de 7,800 kilómetros cuadrados y una población de alrededor de 22 millones de personas, México ha enfrentado el hundimiento durante más de un siglo. La nueva iniciativa entre la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India, a través del satélite NISAR, permite monitorear cambios en la superficie terrestre.
Enrique Cabral, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó que la tecnología del satélite NISAR facilitará a los científicos la tarea de abordar el problema y desarrollar estrategias para mitigar sus efectos. Las imágenes obtenidas servirán como herramientas valiosas para la toma de decisiones en el ámbito político y científico.
Además, Paul Rosen, científico de NISAR, indicó que los datos recopilados desde el espacio ofrecen una visión detallada de lo que sucede bajo la superficie. Subrayó que esta tecnología puede ayudar a documentar los cambios en una ciudad y enfatizó la magnitud de los desafíos que enfrenta.
En el futuro, los investigadores planean utilizar esta tecnología para rastrear otros problemas, como la actividad volcánica y los efectos del cambio climático. Rosen sugirió que estos datos podrían ser fundamentales para mejorar los sistemas de alerta en las ciudades y para facilitar evacuaciones cuando sea necesario.


