Washington D.C. – La Corte Suprema de Estados Unidos decidió en el caso Louisiana v. Callais, debilitando la protección contra la discriminación racial en la Ley de Derechos de Votación de 1965. Este fallo puede desencadenar una nueva ronda de redistritación en varios estados, incluyendo posiblemente Indiana.
Con una mayoría conservadora, la Corte interpretó que la violación del Artículo 2 de la ley requiere demostrar intención racial en el dibujo de los distritos electorales. Justice Samuel Alito, que escribió la opinión mayoritaria, fue respaldado por otros cinco jueces, incluyendo al presidente del tribunal, John Roberts.
En su disidencia, la Justice Elena Kagan argumentó que la historia de la ley indica que se debe prohibir la elaboración de mapas electorales que discriminen racialmente, independientemente de la intención. Kagan sostuvo que este nuevo enfoque de la Corte desmantela los avances en la protección del voto de las minorías.
Louisiana ha tomado medidas inmediatas tras la decisión, suspendiendo su primaria congressional programada para mayo. El gobernador Jeff Landry anunció que esto permitirá el diseño de un nuevo mapa electoral que cumpla con la nueva interpretación del tribunal. Se espera que otros estados republicanos sigan su ejemplo.
Analistas advierten que esta ola de redistritación podría extenderse a estados que han resistido cambios en sus mapas electorales. La presión de la administración Trump ha sido notable en los últimos años para redibujar distritos con el fin de beneficiar a candidatos republicanos.


