Ciudad de México. – A pesar de los avances legales, la brecha de género en el mercado laboral persiste en México. La participación de las mujeres en el sector laboral remunerado es de solo 46%, lo que revela una distancia notable entre las leyes y su aplicación efectiva en la vida cotidiana.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señala que el 50% de las mujeres que no busca empleo lo hace por la falta de opciones de cuidado para hacer frente a sus responsabilidades familiares. Para igualar la participación promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se necesitarían incorporar 18.6 millones de mujeres a la economía mexicana, lo que a este ritmo tomaría 56 años.
Las estadísticas subrayan un problema cultural arraigado. Menos de la mitad de los hombres utiliza todo su tiempo de licencia tras la llegada de un hijo, por miedo a repercusiones en sus carreras. Las mujeres siguen siendo vistas como responsables del cuidado, mientras que los hombres son asociados con la provisión económica, perpetuando un sistema laboral desigual.
La modernización de la legislación laboral no ha logrado transformar normas culturales que afectan el papel de las mujeres en la sociedad. A pesar de la implementación de leyes que promueven la equidad de género, muchos avances siguen siendo meras aspiraciones sin impacto práctico, manteniendo vivas las asimetrías en el ámbito laboral.
Un cambio integral no solo se debe centrar en el marco legal, sino también en la transformación de las percepciones culturales para que las políticas de igualdad sean efectivas. Sin ello, el potencial de crecimiento económico y social del país seguirá estando subutilizado.


