San Damián Texoloc, Tlaxcala. – Se ha descubierto recientemente una escultura de piedra que representa al dios del maíz, datada en el periodo Epiclásico entre 600 y 900 d.C. Este hallazgo, realizado en el centro de México, revela conexiones culturales de las sociedades mesoamericanas y está siendo estudiado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La escultura fue encontrada accidentalmente durante trabajos de movimiento de tierras en un terreno privado. Al abrir una zanja, el equipo de excavación se topó con esta pieza en buen estado de conservación, lo que ha despertado gran interés en la comunidad arqueológica. El arqueólogo José Eduardo Contreras Martínez lideró la recuperación.
Con unas dimensiones de 29 centímetros de altura y un peso de aproximadamente 30 kilogramos, la escultura representa la cabeza de un joven con rasgos característicos como un cráneo alargado y ojos almendrados, que sugieren vínculos con poblaciones del sureste de México. Este hallazgo invita a explorar más sobre los posibles movimientos poblacionales entre diferentes regiones mesoamericanas.
Los análisis iniciales indican que la escultura representa al dios del maíz, una deidad central en las creencias mesoamericanas. Este alimento no solo constituía un básico en la dieta, sino que era fundamental en la identidad cultural y social de las comunidades. La representación del maíz, en sus diversas formas, simboliza la fertilidad y el poder en la cosmovisión de estas sociedades.
Tallada en basalto, la figura presenta detalles decorativos complejos, como una tiara distintiva y orejeras circulares. El ingenioso diseño sugiere que la escultura tenía un papel ceremonial. Este tipo de representación se relaciona con sitios como Cacaxtla, donde se han encontrado murales que reflejan la conexión entre el maíz, la guerra, y las fuerzas de la naturaleza, destacando un marco mitológico compartido en Mesoamérica.

