Ciudad de México. – El evento CES 2026 ha demostrado que la inteligencia artificial (IA) ha evolucionado de ser una promesa futurista a una infraestructura tangible, marcando un cambio de paradigma hacia el concepto de ‘Physical AI’. A diferencia de años anteriores, donde predominaban prototipos y gadgets aislados, esta edición presentó lanzamientos concretos que integran la IA en el mundo físico, desde robots domésticos hasta vehículos autónomos y maquinaria industrial.
Innovaciones como LG CLOiD, un robot capaz de realizar tareas domésticas mediante visión computacional avanzada, y el SwitchBot Onero H1, que manipula objetos frágiles con retroalimentación táctil, ejemplifican esta nueva era. En el ámbito industrial, el renovado robot humanoide Atlas de Boston Dynamics promete optimizar tareas, mientras que el Afeela 1 de Sony Honda Mobility redefine el concepto de automóvil como un ‘endpoint de IA’ con múltiples sensores y capacidad de cómputo. Incluso dispositivos como el Jackery Solar Mars Bot, que se recarga de forma autónoma, muestran la creciente agencia de las máquinas impulsadas por IA.
La base técnica de esta transformación reside en la ‘Edge AI’, que permite que modelos complejos de IA se ejecuten directamente en dispositivos locales como laptops, robots y vehículos, eliminando la dependencia de la nube, reduciendo la latencia y asegurando una operación continua. Esta combinación de ‘Physical AI’ y ‘Edge AI’ no es solo una tendencia, sino un nuevo modelo operativo.
Ante este escenario, la industria debe replantear su estrategia de adopción de IA. El enfoque ya no debe ser meramente capacitar al personal o adquirir licencias, sino reconfigurar la empresa para operar con sistemas inteligentes persistentes. La capacitación debe orientarse a preparar a los equipos para interactuar con estas máquinas autónomas y que toman decisiones locales, comprendiendo la arquitectura subyacente y la diferencia entre la nube y el procesamiento en el borde.
La IA local se perfila como esencial en sectores como la banca y seguros para cumplir normativas y asegurar la soberanía de datos. En retail, los ‘endpoints’ inteligentes personalizan experiencias sin depender de conectividad constante, y en manufactura, los robots con IA embebida ejecutan tareas físicas de manera autónoma. La verdadera adopción de la IA implica una reformulación estratégica integral, no solo la implementación de herramientas puntuales.
