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Salud

Cinco señales clave para reflexionar sobre tu consumo de alcohol

Expertos en salud mental y adicciones comparten cinco señales clave que podrían indicar la necesidad de reevaluar el consumo de alcohol, incluso si no se padece un trastorno diagnosticable.

Por Redacción2 min de lectura
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Ciudad de México. – La relación que tenemos con el alcohol puede ser compleja y, a menudo, difícil de evaluar. Expertos en adicciones y salud mental señalan que existen diversas señales que podrían indicar la necesidad de reexaminar cómo y cuánto consumimos bebidas alcohólicas, incluso si no se cumplen los criterios de un trastorno por consumo de alcohol.

Cecily Mak, autora del próximo libro “Undimmed”, relata su experiencia previa al consumo diario de alcohol para “suavizar la vida” y la constante logística mental que implicaba decidir cuándo, cuánto y qué beber. Este tipo de reflexión constante es una de las primeras advertencias, según la Dra. Hannah Snyder, psiquiatra de adicciones en la Clínica Cleveland.

El Dr. Charles Knowles, profesor de cirugía y autor de “Por qué bebemos demasiado”, añade que la dificultad para reconocer estas señales se agrava por la omnipresencia del alcohol en la sociedad. Muchas personas experimentan incomodidad con su consumo, aun cuando este no llega a ser un trastorno diagnosticable, caracterizado por la incapacidad de dejar de beber a pesar de las consecuencias negativas en la seguridad, salud o relaciones personales.

Una encuesta Gallup de 2025 reveló que casi la mitad de los estadounidenses buscan reducir su ingesta de alcohol, con la mayoría considerando que incluso el consumo moderado es perjudicial para la salud.

Señales de alerta a considerar:

1. Intentos fallidos de reducir el consumo: El Dr. Stephen Holt, director de la Clínica de Recuperación de Adicciones de Yale, menciona el cuestionario CAGE, que incluye la pregunta: “¿Ha intentado, sin éxito, limitar la cantidad que bebe?”. Si se establecen metas de reducción que no se cumplen, esto puede ser un indicativo de problema.

2. Pérdida de control sobre la cantidad consumida: Las Guías Alimentarias de EE. UU. recomiendan no exceder una bebida diaria para mujeres y dos para hombres. Sin embargo, es fácil perder la cuenta, especialmente durante eventos sociales o si el consumo ha aumentado gradualmente con el tiempo. Llevar un registro detallado puede ser revelador.

3. Dependencia para afrontar situaciones: Pacientes a menudo expresan depender de una bebida para socializar, relajarse o manejar el estrés. “¿Por qué, específicamente, busco una bebida?”, es una pregunta clave. Explorar alternativas no alcohólicas como la meditación, lectura o terapia puede ser beneficioso.

4. Sentimientos de culpa o defensividad: La culpa sobre el consumo o reaccionar a la defensiva cuando otros mencionan el tema son señales importantes. “Si te pones a la defensiva cuando un ser querido… te dice: ‘Oye, estabas un poco emocionado anoche’, vale la pena prestarle atención”, afirma el Dr. Holt.

5. Dificultad para recordar detalles del consumo: Aunque no se menciona explícitamente como una señal directa en el texto, la pérdida de memoria o “lagunas” asociadas al consumo excesivo son un claro indicador de que la ingesta ha superado los límites saludables.

Opciones de apoyo:
Si se preocupa por su relación con el alcohol, hablar con amigos en recuperación, médicos de cabecera o terapeutas son pasos iniciales. Existen diversas opciones de tratamiento y grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos, Phoenix, Smart Recovery y Refuge Recovery, que ofrecen diferentes enfoques para quienes buscan un cambio.

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