Trabajadores del Consejo Nacional de Fomento Educativo acusan a supervisora de conducta autoritaria y despidos injustificados, exigiendo intervención institucional.
En el municipio de Kantunilkín, Yucatán, un grupo de educadores del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) ha elevado denuncias formales contra la supervisora María del Carmen Conde Martínez, por presuntos actos de abuso de autoridad y prácticas de maltrato laboral. Los hechos señalarían un patrón de intimidación y humillación hacia el personal a su cargo, donde algunos educadores aseguran haber sido despedidos sin justificación y forzados a firmar informes por conductas que no corresponden a su desempeño real. Históricamente, la supervisora ha demostrado actitudes prepotentes, empleando palabras altisonantes y generando un ambiente laboral tóxico en las comunidades rurales donde opera el programa. Aunque algunos educadores afectados ya han sido reincorporados tras conflictos anteriores, continúan enfrentando un entorno hostil que afecta directamente la calidad del servicio educativo en sus comunidades. En reiteradas ocasiones, las quejas han sido presentadas ante las autoridades educativas, pero no se han tomado medidas concretas para resolver la situación. La denuncia busca que las instancias correspondientes revisen las conductas de la supervisora y fortalezcan mecanismos de supervisión y evaluación que aseguren un ambiente laboral digno y promuevan una atención educativa de calidad, fundamental para el desarrollo de las comunidades involucradas. La situación resalta la importancia de garantizar condiciones laborales justas, especialmente en programas que sirven a zonas vulnerables y buscan potenciar el acceso a la educación en regiones rurales.
