Autoridades ambientales intensifican verificaciones en municipios del estado para detectar servicios ilegales y garantizar el cumplimiento de normativas.
En Quintana Roo, las autoridades ambientales han intensificado los esfuerzos para inspeccionar y regular los crematorios para mascotas en diversos municipios. Estas acciones se inscriben en un censo estatal llevado a cabo por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), cuyo objetivo es identificar establecimientos que operan sin las autorizaciones correspondientes. La medida se reforzó tras la identificación del crematorio Casa Xibalbá, en octubre del año pasado, lo que motivó una revisión más extensa del sector.
El proceso, que actualmente avanza con el apoyo de los ayuntamientos, incluye el cruce de información sobre crematorios verificados y con licencia ambiental. La ausencia de un padrón público hace necesaria una colaboración efectiva entre distintas instancias gubernamentales, además de la revisión de anuncios en redes sociales por parte de la Procuraduría de Protección al Ambiente para verificar su legitimidad. Hasta ahora, se han inspeccionado instalaciones en Othón P. Blanco, Cozumel, Tulum y Cancún, detectando diversos centros de cremación pública y privada.
Este esfuerzo se suma a un contexto más amplio de protección ambiental en la región. La creciente demanda de servicios para mascotas y el incremento de establecimientos no regulados plantean desafíos en materia sanitaria y ecológica. La regulación adecuada y la supervisión constante resultan esenciales para evitar la proliferación de actividades ilegales que puedan afectar el equilibrio ecológico y la salud pública en un estado que destaca por su biodiversidad y turismo.
Además, en paralelo, se trabaja en la recuperación de zonas costeras afectadas por erosión. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) prepara la aprobación de modificaciones en la Manifestación de Impacto Ambiental para ampliar playas en áreas críticas, proceso que prevé intervenir en lugares como Puerto Morelos y Playa del Carmen, donde la acción humana y construcciones antiguas han acelerado el deterioro del litoral. Estas medidas buscan proteger y restaurar el equilibrio ecológico de uno de los destinos turísticos más importantes del país.
La vigilancia en estos ámbitos refleja un compromiso estatal hacia una gestión ambiental responsable, cuyo éxito depende de la coordinación entre instituciones y la participación ciudadana en el cumplimiento de las normativas.
