El exboxeador fue vinculado a proceso por delitos relacionados con crimen organizado y se encuentra en libertad condicional, desarrollando su caso en México.
Julio César Chávez Jr., reconocido exboxeador mexicano, abandonó el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) en Hermosillo, Sonora, tras ser vinculado a proceso por un juez federal en una audiencia realizada en línea. La investigación en su contra apunta a delitos de delincuencia organizada, tráfico de armas y nexos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción conocida como Los Chapitos. La audiencia, que se llevó a cabo por videoconferencia debido a restricciones de seguridad, determinó que el deportista permanecerá en libertad condicional y no podrá salir del país, estableciéndose un plazo de tres meses para la investigacion complementaria. La relación de Chávez Jr. con el sistema judicial mexicano no es nueva; en años recientes, ha enfrentado cargos por delitos relacionados con armas y conducción bajo los efectos del alcohol. La relevancia del caso radica en las presuntas conexiones del exdeportista con una organización criminal considerada como terrorista por algunas autoridades internacionales, lo que ha generado atención tanto en México como en Estados Unidos. La situación refleja las complejas implicaciones que pueden tener las vinculaciones entre figuras públicas y el crimen organizado en la seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico.
