La Cámara Alta aprobó una modificación que permite aplicar cambios legales con efecto retroactivo, mientras la presidenta mexicana pide respetar la Constitución.
El Congreso de la Unión, a través del Senado, dio luz verde a una reforma que contempla la aplicación de efectos retroactivos en ciertos aspectos legales, en respuesta a una iniciativa enviada por la administración de Claudia Sheinbaum. Sin embargo, esta decisión ha generado debate, ya que la propia mandataria ha señalado la importancia de respetar el marco constitucional, que claramente estipula que las leyes no deben tener efectos retroactivos. La propuesta buscaba acelerar los procesos judiciales, especialmente en casos relacionados con deudas fiscales y asuntos comerciales, con el fin de reducir la carga en los tribunales y facilitar resoluciones más ágiles. En este contexto, la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy, y la Cámara de Diputados tendrán la tarea de revisar y validar el alcance del transitorio correspondiente. La presidenta mexicana afirmó que la intención es mejorar la eficiencia del sistema judicial sin contravenir los principios constitucionales, promoviendo un equilibrio entre la celeridad y la legalidad en la administración de justicia. La discusión refleja la tensión habitual entre la necesidad de agilizar procesos y el respeto al Estado de derecho, un tema que se ha vuelto central en las reformas legales recientes.
