Cozumel, Quintana Roo. – El proyecto Royal Beach Club, planeado por Royal Caribbean en la costa oeste de Cozumel, enfrenta serias preocupaciones por sus potenciales daños ambientales irreversibles. La iniciativa, que busca albergar hasta 4 mil visitantes diarios en una extensión de 17.42 hectáreas, ha reconocido en su propia Manifestación de Impacto Ambiental (MIA-R) afectaciones permanentes a ecosistemas clave.
El complejo, diseñado como un club de playa sin hospedaje, contempla la construcción de piscinas, restaurantes y diversos servicios. La propuesta fue presentada a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en diciembre de 2025, un mes después de su anuncio oficial. Sin embargo, tanto la MIA como observaciones de organizaciones como Greenpeace México alertan sobre la reducción de cobertura vegetal, el impacto directo sobre manglares protegidos y la pérdida irrecuperable de flora nativa, incluyendo especies en peligro.
Además, se prevé una disminución permanente del hábitat de fauna silvestre, lo que podría forzar el desplazamiento de diversas especies. A pesar de que la empresa argumenta que el terreno ya ha sido impactado por actividades turísticas previas, el documento ambiental subraya que la expansión del complejo generará nuevas y permanentes afectaciones a lo largo de su vida útil proyectada, superior a 26 años. La noticia se basa en un reportaje de Animal Político.
