Expertos y empresarios piden renovar el fondo de 2010 para proteger las playas y mejorar las estrategias contra el sargazo en la región.
En la actualidad, la conservación de las playas en la región norte de Quintana Roo enfrenta desafíos como la erosión y la llegada masiva de sargazo, fenómenos que impactan la economía y el medio ambiente local. Una estrategia probada en el pasado, basada en un fideicomiso creado hace más de una década, permitió recuperar hasta 40 metros de litoral mediante recursos aportados por la iniciativa privada y respaldados por la Comisión Federal de Electricidad. Sin embargo, dicho fondo ha llegado al fin de su periodo de vigencia, y expertos y empresarios plantean su reactivación, con recursos públicos tanto del estado como del municipio, para continuar enfrentando estos problemas. La instalación de barreras marinas, una de las medidas más efectivas, ya se ha implementado en algunos puntos de la Riviera Maya y Puerto Morelos, pero la inversión en prevención y limpieza del sargazo necesita mayor prioridad. La importancia de renovar estos fondos radica en garantizar la protección de las playas, que son una fuente clave de ingreso turístico y patrimonio ambiental en la región. El fenómeno del sargazo, que provoca contaminación y erosión, sigue siendo una amenaza estilizada por la temporada de arribazón, por lo que fortalecer las acciones preventivas resulta imperativo para asegurar la conservación de estas áreas costeras.
