El incremento en la llegada de macroalgas afectó ecosistemas, actividades pesqueras y playas, evidenciando la necesidad de acciones urgentes para su control y recuperación.
El 2025 ha marcado un récord negativo en la acumulación de sargazo en las costas de Quintana Roo, resultado del aumento en la proliferación de macroalgas que impacta tanto en la biodiversidad marina como en las actividades humanas. Durante este año, se registró la recolección de más de 91 mil toneladas de la alga, un incremento notable respecto a las cifras de 2024, que alcanzaron las 37 mil toneladas, evidenciando una crisis ambiental sin precedentes en la región. La presencia excesiva de estas algas ha provocado la pérdida de pastos marinos vitales, erosión acelerada en playas y daños severos en lagunas arrecifales, especialmente en zonas como Puerto Morelos, Xcalak y cerca de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an.
El problema se agudiza en áreas donde la atención es limitada, particularmente en zonas sin infraestructura hotelera, afectando gravemente a los pescadores y comunidades costeras. A pesar de esfuerzos por parte de las autoridades mediante monitoreo y subsidios, los recursos son insuficientes para hacer frente a la magnitud de la crisis, dado el alto costo de los operativos en remotas áreas marinas y el uso de tecnología como drones para detectar amenazas.
La proliferación del sargazo está vinculada a factores ambientales globales, como el aumento en la temperatura del agua y el exceso de nutrientes provenientes de descargas y residuos terrestres, que fertilizan esta macroalga. La especialista en conservación subraya la imperante necesidad de reducir el flujo de estos nutrientes para mitigar la crisis. La región también busca ampliar su superficie protegida, con metas que aumenten del 23 al 30% en áreas terrestres y marinas, impulsando mecanismos económicos como bonos de carbono que beneficien a las comunidades locales. Aunque el presupuesto para la conservación ha aumentado, aún resulta insuficiente para cubrir todas las áreas y desafíos existentes. Expertos llaman a invertir en acciones sustentables, dado que proteger la naturaleza resulta más rentable que construir barreras artificiales, destacando que cuidar el medio ambiente es la mejor inversión para el futuro.
