La reforma a la legislación busca reducir accidentes viales relacionados con la distraction y proteger vidas, especialmente en conductores jóvenes.
La utilización del teléfono móvil mientras se conduce ha emergido como la principal causa de accidentes viales en Quintana Roo, desplazando incluso al consumo de alcohol como factor de riesgo. Datos recientes revelan que, en Chetumal, siete de cada diez percances en la vía son atribuibles a distracciones ocasionadas por dispositivos móviles, poniendo en evidencia un problema de seguridad vial cada vez más grave.
En respuesta, las autoridades locales ya trabajan en una reforma al Reglamento de Tránsito de la entidad, que buscará implementar sanciones económicas más severas para quienes sean sorprendidos usando el celular al manejar. La propuesta, actualmente en análisis por el órgano legislativo, contempla también sanciones administrativas con el objetivo de crear un efecto disuasorio y fomentar una cultura de conducción responsable.
El incremento en las multas y sanciones no solo busca castigar, sino también alertar sobre los peligros presentes en la vía pública. La campaña de prevención incluirá actividades en escuelas, universidades y en medios de comunicación, con un énfasis particular en los conductores jóvenes, quienes concentran mayor porcentaje de esta práctica peligrosa. La existencia de un cambio cultural en la conducción se presenta como una prioridad, ya que las autoridades insisten en que la seguridad vial depende también de la responsabilidad individual y social.
Aunque otras causas de accidentes en el territorio continúan presentes, ninguna ha alcanzado la magnitud del riesgo que genera la distracción por uso del celular. La iniciativa pretende reducir estos incidentes y salvar vidas mediante acciones concretas y campañas educativas que modifiquen comportamientos peligrosos en las calles del estado.
