Chetumal, Quintana Roo. – El año 2026 se perfila como un periodo crucial para México en la atracción de inversiones a través del nearshoring, una estrategia económica que requiere atención prioritaria en la agenda nacional. Para Quintana Roo, es imperativo desarrollar un plan de acción coordinado entre el sector empresarial y el gobierno para capitalizar esta coyuntura favorable.
Sergio León Cervantes, presidente de Empresarios por Quintana Roo, destacó que el estado presenta un mercado de consumo con valor superior a los 12 mil millones de dólares. Este potencial abre puertas para el desarrollo de industrias ligeras, como la maquila de blancos y la fabricación de electrodomésticos orientados al sector turístico, además de proyectos de energías renovables que buscan disminuir la dependencia de insumos externos.
La región del Caribe Mexicano posee las condiciones necesarias para funcionar como una plataforma logística estratégica, facilitando la distribución de productos hacia Centroamérica y el Caribe. Esta ventaja podría impulsar significativamente el crecimiento económico de Quintana Roo.
Sin embargo, uno de los desafíos más importantes para materializar estos proyectos es la insuficiencia energética. León Cervantes advirtió que esta problemática se agravará si no se implementan soluciones estructurales a la brevedad. Subrayó la urgencia de fomentar la creación de más parques eólicos y promover el uso de energías limpias para alcanzar la autosuficiencia energética y reducir las emisiones de dióxido de carbono.
En el ámbito presupuestal, la cúpula empresarial de Quintana Roo ha manifestado su inconformidad ante lo que consideran un presupuesto federal insuficiente para el sector turístico, a pesar de la considerable aportación económica del estado a la federación. Si bien reconocen la importancia de eventos como Fitur 2026 y el contexto del Mundial de Futbol, enfatizan que la promoción turística no debe depender exclusivamente de citas internacionales.
Se exige un presupuesto federal acorde a los más de 420 mil millones de pesos que Quintana Roo aporta anualmente, con el fin de fortalecer la competitividad del destino a mediano y largo plazo. Adicionalmente, se propone la creación de un Consejo Hotelero Nacional, integrando no solo a organismos empresariales, sino también a aduanas, migración, el SAT, el Banco de México y las secretarías federales de Economía y Turismo. Este consejo buscaría optimizar la medición de la actividad turística, mejorar la planificación y promover una mayor justicia económica para los destinos del país.
