Chetumal, Quintana Roo. – Automovilistas, transportistas y sectores productivos del sur de Quintana Roo han manifestado su inconformidad ante el incremento generalizado en el precio de la gasolina Magna. Este alza, registrada en estaciones de servicio de Chetumal, Bacalar y comunidades aledañas, parece marcar la ruptura del pacto de estabilidad de combustibles impulsado por el Gobierno Federal a principios de 2025.
Al menos el 90 por ciento de las gasolineras de la región han ajustado el precio por litro, pasando de aproximadamente 23.99 pesos a rangos entre 24.40 y 24.84 pesos. Si bien este aumento puede parecer menor para algunos, representa un golpe significativo a la economía familiar, especialmente en una zona con ingresos promedio inferiores a los del norte del estado.
El impacto económico se extiende a los costos de transporte público, distribución de mercancías, servicios y otras actividades productivas, lo que podría generar una nueva espiral inflacionaria a nivel local. El pacto de estabilidad, que buscaba contener los precios mediante estímulos fiscales al IEPS, muestra signos de ineficacia en el sur de Quintana Roo.
Conductores particulares y empresarios han señalado que el incremento fue casi simultáneo en la mayoría de las estaciones, limitando las opciones para encontrar precios más bajos. Los transportistas y pequeños empresarios advirtieron que, de persistir la tendencia, se verán obligados a trasladar estos costos adicionales a los precios finales de bienes y servicios, afectando directamente al consumidor.
La situación ha generado preocupación y demandas de mayor vigilancia a las estaciones de servicio, así como una revisión de los estímulos fiscales. Sectores sociales y económicos exigen medidas para evitar que el precio de la gasolina continúe su escalada y agrave las ya complejas condiciones económicas del sur de Quintana Roo.
