La Fiscalía detiene a los responsables de un negocio que estafaba y maltrataba los restos de animales, en medio de una investigación que revela prácticas clandestinas y dañinas para el medio ambiente.
Durante más de tres años, un negocio dedicado a la cremación de mascotas operó en la colonia Barrio Bravo de Quintana Roo sin contar con los permisos correspondientes. El establecimiento, conocido como “Xibalbá”, era utilizado como una fachada para prácticas fraudulentas que afectaron a varias familias en duelo. Los cuerpos de los animales, en lugar de ser cremados, eran arrojados en terrenos baldíos cercanos, en bolsas de plástico y en avanzado estado de descomposición, en una evidencia de cadena de abusos y negligencias.
Las investigaciones revelaron que los hornos de cremación del negocio nunca fueron utilizados y que eran inexistentes los permisos sanitarios y ambientales necesarios para su operación. La presencia de aproximadamente 150 cuerpos en los alrededores confirma la magnitud del engaño, que afectó a al menos 80 familias que confiaron en sus servicios. La Fiscalía de Quintana Roo actuó rápidamente, logrando la detención de Guillermo Alejandro “N”, propietario del negocio, y de su colaboradora Briseidy “N”, quienes enfrentan cargos por fraude y daño ambiental.
Este caso ha generado una preocupación mayor acerca de la protección de los derechos de los animales y la seguridad en servicios funerarios. La gobernadora Mara Lezama prometió que no se permitirá la impunidad y reforzará las acciones para sancionar cualquier actividad ilegal que ponga en riesgo el bienestar de las mascotas y el entorno ecológico. La autoridad también invita a las víctimas a presentar denuncias formales para fortalecer la persecución de los responsables y prevenir futuros abusos.
La relevancia de este caso radica en señalar la importancia de verificar la legalidad y la ética de los servicios relacionados con mascotas, y de crear conciencia sobre el cuidado y respeto hacia los animales incluso en sus despedidas finales.
