Centros de datos en Querétaro y la crisis del agua local

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de ilustración de un centro de almacenamiento y procesamiento de datos informáticos / Foto: Especial

Querétaro, Querétaro. – La instalación de centros de datos por parte de empresas tecnológicas en Querétaro ha generado preocupaciones acerca del consumo de agua en una región ya semiárida. Si bien estas inversiones representan una oportunidad económica, su impacto en los recursos hídricos de la población local es alarmante.

La explanada de centros de datos, que prometen modernización y crecimiento, contrasta con la realidad diaria de los habitantes. Muchos, como Monserrat Sánchez, sufren escasez de agua, recibiéndola solo un par de veces por semana. Los residentes apuntan a la llegada de nuevas industrias como factores que agravan la situación. La falta de acceso continuo al agua se ha convertido en una crisis palpable para la comunidad.

Marco Antonio Del Prete, secretario local de Desarrollo Sostenible, sostiene que los centros de datos cuentan con circuitos cerrados que minimizan el consumo. Sin embargo, la falta de cifras verificables genera desconfianza. Consultores y ambientalistas advierten que las estimaciones del consumo de agua, debido a la falta de transparencia, son inciertas y preocupantes. Algunos datos sugieren que un solo centro de datos puede consumir tanto como dos pequeños pueblos.

Erick Silva, diputado local, destaca la necesidad de regular la instalación de estos centros en áreas de alto riesgo hídrico. Ha propuesto una ley que priorice el acceso al agua para la población. Su postura busca frenar una expansión industrial que podría exacerbar la crisis de recursos hídricos en la región.

Querétaro enfrenta un dilema: seguir fomentando el crecimiento económico impulsado por la tecnología mientras gestiona su limitada disponibilidad de agua. A medida que se proyecta que el sector digital contribuya significativamente al PIB nacional, la distribución y el uso sostenible de los recursos hídricos se convierten en un tema urgente de discusión.

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