Puebla, Puebla. – El Periférico “5 de Mayo” es un ambicioso proyecto de infraestructura que busca solucionar el colapso vial en la capital poblana y sus alrededores, donde hay un índice de 318 vehículos por cada mil habitantes. Este circuito, con una longitud total de 51.2 kilómetros, abarcará cuatro municipios y varias juntas auxiliares.
La obra se dividirá en dos tramos: el Circuito Norte y el Circuito Sur. El Circuito Norte, que medirá 28.7 kilómetros, comenzará en San Francisco Ocotlán y cruzará áreas con alta densidad poblacional, incluyendo San Jerónimo Caleras y San Felipe Hueyotlipan. Su propósito principal es aliviar el tránsito pesado que actualmente afecta la Autopista México-Puebla.
El Circuito Sur, por otro lado, se extenderá por 22.5 kilómetros, uniendo el Periférico Ecológico con la salida hacia el Oriente del estado. Este tramo incluye la modernización de rutas existentes y la creación de nuevas vías que facilitarán la conexión con zonas estratégicas como la Carretera Federal Puebla-Tehuacán.
El impacto social del proyecto será significativo. Se estima que beneficiará a cuatro municipios principales y a 15 comunidades que experimentarán una revalorización de sus terrenos. Esto incluye una reducción considerable en los tiempos de traslado para los habitantes de Canoa y La Resurrección, quienes pasarán de 90 a 20 minutos para llegar a sus destinos laborales.
El gobernador Alejandro Armenta Mier ha anunciado que la construcción se llevará a cabo sin modelos tradicionales de asociaciones público-privadas, buscando un ahorro del 60% respecto a proyectos similares. A partir del primer trimestre de 2026 comenzarán los trabajos, una vez superados los estudios de impacto ambiental y la liberación de los derechos de vía, siendo el principal reto la complejidad de atravesar zonas ejidales.

