El ataque a la icónica Catedral de Puebla destaca la fragilidad del patrimonio histórico.
El gobierno del estado de Puebla calificó el incendio intencional en la puerta norte de la Catedral Basílica como un atentado contra el patrimonio histórico. Las autoridades iniciaron investigaciones para identificar a los responsables, asegurando que no quedará impune. El fuego, que afectó un acceso principal del edificio, fue controlado rápidamente por Protección Civil.
Estos actos vandalismo son considerados una amenaza grave a la cultura y la identidad poblana. En un comunicado, la administración condenó el ataque e informó sobre futuros operativos de vigilancia. Las autoridades pidieron la colaboración ciudadana para ayudar en la identificación de los culpables, destacando la importancia de la Catedral, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.

