Puebla, Puebla. – Eduardo Rivera Pérez, exalcalde de Puebla, se opone abiertamente a que Blanca Alcalá Ruiz, quien se unió al Partido Acción Nacional (PAN), sea candidata para la alcaldía en 2027. Su enojo se origina por sentimientos de traición personal y rivalidad interna en el partido.
Rivera, quien actualmente ocupa el cargo de secretario de Desarrollo Social e Institucional del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, ha expresado su disposición a liderar una campaña en contra de la postulación de Alcalá. Este conflicto surge en un contexto político tenso donde su relación con el presidente estatal del PAN, Mario Riestra Piña, también está en el centro de la disputa.
Algunos funcionarios del PAN sugieren que la posibilidad de que Alcalá sea candidata podría tener el respaldo de la 4T, específicamente del gobernador Alejandro Armenta Mier. Este apoyo podría transformarla en un contrapeso significativo ante la postulación del actual edil, José Chedraui Budib, quien también busca la reelección.
El respaldo a Alcalá como una figura reconocida por su trayectoria política parece ser preferido por el grupo “armentista”, quienes podrían ver en su posible victoria una manera de frenar el ascenso de Chedraui como aspirante a la gubernatura en el futuro. Esta situación ha provocado que Rivera considere la posibilidad de un veto a Alcalá, argumentando que representa un interés político ajeno al PAN y a la alianza que él había promovido con el PRI.
La relación entre Rivera y Alcalá se deterioró a raíz de una crítica promesa electoral de 2021, cuando Rivera convenció al PRI de formar una alianza electoral que no se concretó como había planeado. Ahora, el ingreso de Alcalá al PAN ha dejado a Rivera en una posición incómoda, al sentirse despojado de la oportunidad de fomentar su carrera política.

