Nicolás Bravo, Puebla. – Las autoridades encontraron los cuerpos de cuatro personas, entre ellas una mujer, maniatados y con signos de tortura, en un camino de terracería. Dos de los cadáveres estaban en la cajuela de un automóvil, que se presume pertenece a miembros del crimen organizado.
Los cuerpos fueron localizados cerca de la carretera federal Tehuacán-Orizaba. Según las investigaciones, los delincuentes abandonaron el vehículo con las víctimas en un área despoblada, lo que ha generado preocupación en la comunidad sobre la creciente violencia en la región.
En un caso separado, en Amacuzac, Morelos, una mujer embarazada fue ejecutada, aunque hasta ahora no se han identificado a los responsables. Este incidente se suma a la ola de violencia que asola diversas zonas del país, afectando a civilidades inocentes.
La violencia en Puebla ha mostrado un incremento alarmante en los últimos meses, con numerosos reportes de ejecuciones y desapariciones. Las autoridades estatales han intensificado sus esfuerzos por abordar la creciente inseguridad, pero los resultados no son suficientes para calmar el temor entre los habitantes.
Se espera que la Fiscalía General del Estado realice una investigación exhaustiva sobre estos casos, buscando dar con los responsables de estos crímenes atroces. La comunidad demanda justicia y medidas efectivas para garantizar su seguridad en un contexto altamente violento.

