Puebla, Puebla. – En el Centro Histórico de Puebla hay entre 400 y 500 mujeres que realizan trabajo sexual en la vía pública, según Mariela Yazmín González Galindo, presidenta de la Asociación Chicas de la 14. Esta cifra pone de relieve la importancia de abordar la situación de manera adecuada.
González Galindo mencionó que su organización cuenta con aproximadamente 120 a 130 integrantes. Además, alrededor de 100 mujeres más se acercan ocasionalmente para recibir servicios de salud y acompañamiento. Las trabajadoras sexuales suelen concentrarse en diversas calles del área, incluidas 14, 12, 4 y 6 Oriente-Poniente.
Algunas de estas mujeres eligen libremente ejercer esta actividad, mientras que otras podrían estar en situaciones de trata. La presidenta de la asociación declaró que, al identificar indicios de trata, se denuncia ante las autoridades locales. Esto refleja la necesidad de diferenciar entre quienes ejercen el trabajo sexual por decisión personal y aquellas que son víctimas de explotación.
En cuanto a las propuestas para regular el trabajo sexual en esta área, González Galindo se opone a la creación de una zona roja, considerando que tal medida podría resultar inconstitucional. También advirtió que la entrega de identificaciones a trabajadoras sexuales podría generar prácticas discriminatorias. Propone, en cambio, la realización de un censo formal que permita diseñar políticas públicas efectivas y garantizar derechos sin criminalizar a estas mujeres.
Reconocer las diferencias entre trabajo sexual y trata de personas es crucial para implementar medidas adecuadas, señala la ONG. La inclusión de las voces de trabajadoras sexuales en la formulación de políticas es un paso fundamental hacia su protección y bienestar.

