La Secretaría de Medio Ambiente retiró 82 autos en una semana; los puntos de abandono generan molestia y riesgos sanitarios.
Los automóviles abandonados en las calles de Monterrey continúan afectando la imagen urbana y ocupando espacios que podrían ser utilizados por otros vehículos. En un recorrido realizado por ABC Noticias, se identificaron al menos seis vehículos en condición de abandono en el centro de la ciudad, especialmente en zonas cercanas al Paseo Santa Lucía y en calles con alta concentración de oficinas.
Dos de estos vehículos se localizaron sobre la calle Vicente Riva Palacio, casi en el cruce con Platón Sánchez, donde vecinos también apartan ilegalmente espacios con botes o tambos, reduciendo aún más las áreas disponibles para estacionamiento. Otros dos autos en malas condiciones se encontraron frente a los Condominios Constitución, cerca de la clínica 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social en la calle Florencio Antillón, en la zona de Félix U. Gómez.
En la colonia Industrial, en la calle Miguel Nieto, se observaron al menos tres vehículos con neumáticos ponchados y visibles signos de abandono, algunos con días en esa situación pero aún sin suciedad acumulada. La presencia de estos autos contribuye al deterioro visual y puede convertirse en focos de infección.
La División Ambiental del Instituto de Movilidad y Accesibilidad de Nuevo León informó que, en una semana, retiró 82 vehículos en estado de abandono en diferentes puntos de la ciudad. Raúl Lozano, secretario de Medio Ambiente, afirmó que estos autos representan tiraderos y puntos de infección en la zona metropolitana.
Las quejas de vecinos en redes sociales reflejan la inconformidad generalizada, especialmente en áreas con escasez de estacionamiento. Un usuario en Reddit criticó la falta de respuesta de las autoridades ante autos abandonados en colonias privadas, a pesar de los reportes.
En mayo, el ayuntamiento de Monterrey publicó una guía para reportar vehículos en abandono, recomendando llamar al 9 11 o al 072 si se detectan autos desarmados, con neumáticos ponchados o en desuso. La regulación busca reducir la presencia de estos vehículos en la vía pública y mejorar la imagen urbana.


