Nuevas reglas del Infonavit permiten consolidar créditos entre amigos, familiares y parejas del mismo sexo
El concepto de hogar ya no se limita exclusivamente a esposos, sino que ahora abarca redes de confianza y relaciones cercanas. En los últimos cinco años, la compra de inmuebles entre amigos ha experimentado un incremento del 139 por ciento, mientras que la adquisición de propiedades entre parejas aumentó un 101 por ciento.
Expertos en el sector inmobiliario señalan que las categorías de “amigos” y “parejas” reflejan un auge visible en la compra de viviendas, que ya se puede observar desde las ventanas de casas y departamentos. Cada vez más, las parejas del mismo sexo están formando patrimonios compartidos mediante estos mecanismos.
Pero no solo la comunidad LGBT+ está beneficiándose de estas nuevas facilidades sociales. Entre 2020 y 2024, la unión de créditos entre hijos y progenitores creció un 96 por ciento, mientras que la colaboración patrimonial entre hermanos aumentó un 53 por ciento.
Las solicitudes en la categoría de “cónyuges”, que corresponde a quienes presentan acta de matrimonio, se consideran de manera independiente.
Las recientes modificaciones en las reglas para otorgar créditos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) han transformado el panorama de adquisición de inmuebles, principalmente por la implementación del programa Unamos Créditos, lanzado en 2020.
Para entender cómo surgió esta modalidad, hay que remontarse a febrero de 2019, cuando una trabajadora y su hijo acudieron al módulo del Infonavit en la Macroplaza de Monterrey, durante un evento presidido por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ambos buscaban obtener un crédito hipotecario conjunto; el joven, que acababa de comenzar a trabajar en una empresa de autopartes, había sido aprobado con un crédito de 500 mil pesos, mientras que la mujer, empleada en una maquiladora y con 60 años, tenía un crédito aprobado por 150 mil pesos.
La idea de juntar créditos surgió como una opción para ampliar las posibilidades de compra. La mujer pensó que, si lograban combinar sus recursos, podrían acceder a una mejor vivienda, incluso dejando la propiedad en manos de su hijo en el futuro.
“Con 150 mil no me puedo comprar una casa y mi hijo con 500 mil tampoco puede ir por la casa que quiere, pero si nos dieran todo junto podríamos comprar una casa mejor –de todos modos yo se la voy a dejar a él–”, explicó la mujer.
En ese momento, el funcionario que atendía el módulo era, nada más y nada menos, que el director del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, quien había llegado recientemente al cargo. Él le explicó a la mujer que, aunque comprendía su interés, las reglas actuales del programa no permitían juntar créditos de diferentes personas.
Probablemente, esa mujer se fue con una sensación de frustración, pero sus palabras quedaron grabadas en la mente de Martínez Velázquez, quien se preguntó: “¿Y por qué no se permite?”.
Así nació Unamos Crédito, un programa que abrió la posibilidad de consolidar puntos no solo entre cónyuges, como era la práctica habitual, sino también entre padres, hijos, hermanos, amigos y parejas, en un plan completamente diseñado en México. La iniciativa fue creada en 2019 en la oficina del director más joven en la historia del Infonavit y empezó a operar en 2020, en medio de la pandemia.
Según datos solicitados por MILENIO a través de una petición de transparencia, entre 2020 y 2024 se han otorgado en todo el país un total de 279,634 créditos bajo la modalidad Unamos Créditos. En 2020, se entregaron 39,758; en 2021, 52,500; en 2022, 47,262; en 2023, 59,526; y en 2024, 80,638 créditos.
Este crecimiento en el acceso al crédito, que representa un incremento del 103 por ciento en cinco años, refleja la eliminación de restricciones que, en opinión de Martínez Velázquez, carecían de sentido.
El esquema del crédito del Infonavit se basa en que cada trabajador tiene una cuenta individual en la que se reportan las aportaciones del patrón, además de que se descuentan las cuotas directamente de la nómina. Todo esto asegura la solidez del sistema, explica el creador del programa.
“Me dije: ‘hay que quitar las restricciones al crédito’, porque antes de Unamos Créditos solo se permitía el crédito conyugal, como sucede en los bancos”, señala el exfuncionario.
En los últimos cinco años, 197,752 personas que se identifican como amigos o parejas se han beneficiado de esta política social, mientras que 81,932 progenitores, hijos y hermanos ya poseen vivienda propia gracias a estas facilidades.
Los cambios en las reglas del Infonavit buscan facilitar la adquisición de vivienda, permitiendo mayor flexibilidad en la unión de créditos y ampliando las posibilidades para diferentes tipos de relaciones.
En Quintana Roo, una tendencia destacada revela que las uniones entre amigos son predominantemente entre hombres. La entidad lidera con 13,694 créditos en esta modalidad, seguida por el Estado de México con ocho mil 838 y Nuevo León con seis mil 468.
En ese estado, la mayoría de estos créditos corresponden a hombres, con nueve mil 30, frente a cuatro mil 664 a mujeres. La mayoría de estas compras corresponden a uniones del mismo género, en lugar de matrimonios tradicionales. La caída en el número de créditos para parejas sin acta de matrimonio en Quintana Roo, que bajó a 4,312, refleja la tendencia de formar uniones no oficiales.
A pesar de que Quintana Roo es conocido por su inversión inmobiliaria en propiedades de lujo en zonas turísticas, también presenta un aumento en compras de vivienda por parte de trabajadores a través del Infonavit.
Lo más llamativo a nivel nacional es que, en muchos casos, los amigos son la opción preferida para adquirir una vivienda antes que las parejas, los padres, los hijos o los hermanos.
El ex director del Infonavit explica que el crédito para ‘amigos’ en 2019, aunque en apariencia entrecomillado, fue en realidad una forma de impulsar especialmente a las parejas del mismo sexo. En ese entonces, casi la mitad de las entidades del país no permitían el matrimonio igualitario.
En 2019, por ejemplo, el gobierno de Nuevo León litigó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para defender su Código Civil, que establecía que el matrimonio era la unión de un hombre y una mujer con el fin de perpetuar la especie.
“Si una pareja del mismo sexo quería comprar una casa, tenía que casarse en otra entidad o en la Ciudad de México, porque en su estado no se permitía. Pero ¿qué pasa si no quieren casarse? Ahí teníamos otra limitante”, comenta el ex director del instituto, que fue creado en 1972.
En cuanto a las relaciones familiares, las parejas que compran con el apoyo de un progenitor siguen encabezando la lista con 126,998 beneficiados. Los amigos ocupan la segunda posición con 70,704 créditos, y en tercer lugar se encuentran los hermanos, con 29,374.
Las compras entre progenitores e hijos suman 26,279 créditos cada uno. Por género, los hombres prefieren adquirir vivienda con amigos, con 42,161 créditos, en comparación con las mujeres, que suman 28,593. En uniones con progenitores, los hombres participan en 14,010 casos, mientras que las mujeres en 12,269.
En cuanto a los hermanos, las mujeres superan en número, con 15,643 créditos, frente a 13,731 de los hombres. En el caso de parejas, las féminas lideran ligeramente con 64,357 créditos, frente a 62,641 de los varones.
Los padres y madres suelen preferir asociarse con hijas en lugar de hijos, ya que consideran que, pensando en el futuro, convivir con nueras resulta más complicado que con yernos. La diferencia en estos casos es significativa: 16,761 créditos firmados por ellas frente a nueve mil 518 por ellos.
El alcance de estas nuevas reglas administrativas en el Infonavit permitió que muchas personas, incluyendo a trabajadores en situación vulnerable, pudieran acceder a una vivienda mediante acuerdos privados.
Un ejemplo es Guadalupe Valdez, quien rentaba durante la pandemia en la Unidad Tlatelolco de la Ciudad de México y decidió juntar su crédito con el de un amigo, con quien había compartido vivienda anteriormente. Ambos, que son reporteros, aplicaron a la nueva modalidad y obtuvieron un crédito conjunto del Infonavit.
Con un préstamo del 100 por ciento de su crédito individual, lograron comprar un departamento en la colonia Portales, de 70 metros cuadrados, incluyendo estacionamiento y bodega, por 2 millones 150 mil pesos.
“Cada uno tiene su contrato, él tiene el 48 por ciento del departamento y yo el 52 por ciento”, explica Guadalupe.
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