Ovalle, Coquimbo. – Habitantes de Los Nogales, Villa San Miguel y Campo Lindo enfrentan una crisis en el acceso al agua potable, con desabastecimiento que se extiende por hasta siete meses. Los vecinos denuncian que la situación limita su rutina diaria, obligándolos a recurrir a la compra de agua.
La falta de agua en la comuna afecta a múltiples sectores. Margarita Alvarado, presidenta de la Junta de Vecinos de Villa San Miguel, destaca que muchas familias dependen de la compra del recurso, que se vuelve escaso en épocas críticas, especialmente los fines de semana. Esta situación agrava la calidad de vida en las comunidades afectadas.
El presidente del comité de Agua Potable Rural, Mauricio Muñoz, confirmó la existencia de un pozo que cuenta con la capacidad de proporcionar entre 10 y 12 litros por segundo. Sin embargo, su falta de funcionamiento se debe a retrasos administrativos y de financiamiento. Actualmente, el sistema de suministro ofrece agua de manera racionada, lo que no satisface las necesidades diarias de las familias.
Desde el municipio de Ovalle se han adoptado medidas para mitigar el desabastecimiento, como la distribución de agua a través de camiones durante los fines de semana. Además, se mantiene coordinación con la Dirección de Obras Hidráulicas para buscar soluciones efectivas. Aunque se han presentado respuestas temporales, los vecinos continúan a la espera de una solución definitiva para garantizar el acceso regular al agua potable en la zona.

