La cancelación de la visa al responsable de la pesquisa sobre el contrabando de gasolina genera preocupación por el impacto en la lucha contra el crimen organizado.
Recientemente, autoridades del Departamento de Estado de Estados Unidos confirmaron la retirada de la visa al director de Investigación Aduanera de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), Alex Márquez. Este funcionario es responsable de coordinar operaciones contra el huachicol fiscal, un delito que causó pérdidas millonarias al erario público en años recientes.
La decisión se enmarca en una estrategia de revisión selectiva de visas impulsada por la administración estadounidense, siguiendo directrices recientes que buscan fortalecer la seguridad nacional. Diversos países latinoamericanos han visto restringidas la entrada de sus funcionarios, en un esfuerzo por señalar vínculos con actividades ilícitas o deficiencias en el combate al crimen organizado.
En México, el tema del huachicol fiscal preocupa por su magnitud y sus implicaciones económicas, siendo estimadas pérdidas de más de 600 mil millones de pesos solo durante el anterior sexenio. La investigación en la que participa Márquez Hernández es clave para desmantelar redes de contrabando de combustible que operan a través de varias aduanas nacionales.
Desde que asumió en febrero pasado, el funcionario ha trabajado en fortalecer las tareas de supervisión y control en los puntos de entrada al país, con la finalidad de detectar y prevenir el tráfico ilícito de combustibles. La revocación de la visa no afecta sus funciones en México, pero genera inquietud sobre posibles tensiones en la cooperación internacional contra el crimen organizado.
Este caso refleja la tensión entre esfuerzos nacionales e internacionales en la lucha contra el contrabando y la corrupción, segmentos que impactan directamente en la seguridad y economía del país.
