Ciudad de Neuquén, Neuquén. – La Universidad del Comahue llevó a cabo actividades importantes en el marco de una jornada nacional de protesta bajo la consigna “La universidad no se apaga”. Estudiantes y docentes participaron en clases abiertas que buscan visibilizar la crisis educativa.
Durante la jornada de protesta, se presentaron dos clases abiertas: una sobre métodos de enseñanza y otra relacionada con el método etnográfico. Además, el Centro de Estudiantes organizó una olla estudiantil en solidaridad con la comunidad universitaria afectada por la falta de recursos.
Nancy Vargas, representante de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Comahue (ADUNC), resaltó la situación difícil que enfrentan alumnos y profesores debido al pluriempleo y los bajos salarios. La incertidumbre sobre el futuro académico también genera preocupación entre los estudiantes, con menos del 10% de ellos pudiendo acceder a estudios en instituciones privadas.
El Centro de Estudiantes, liderado por Javier Ramírez, unió voces para reclamar el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario. La olla estudiantil, organizada con donaciones, busca no solo alimentar, sino también galvanizar la lucha por mejores condiciones educativas y salariales. Este evento sirve como un acto de resistencia y solidaridad en tiempos de crisis.
Las acciones continuarán con actividades programadas para visibilizar la lucha por financiamiento y mejoras en la educación. La comunidad universitaria se mantiene firme en sus demandas, subrayando que la crisis va más allá del financiamiento, al afectar la calidad educativa y el acceso a recursos básicos.

