Un nuevo cárcamo y vaso regulador buscan mitigar el riesgo de inundaciones en la zona urbana de Tula.
Las inundaciones en Tula de Allende podrían ser cosa del pasado gracias a un nuevo plan de infraestructura. La creación de un cárcamo y un vaso regulador, así como la mejora de los colectores marginales, son clave para evitar desbordamientos en la ciudad.
Eduardo Sánchez Arroyo, integrante de la Contraloría Social, aseguró que estas obras están diseñadas para manejar el aumento del caudal durante las lluvias, reduciendo el riesgo de daños a hogares en zonas vulnerables.
Además, se llevarán a cabo acciones de saneamiento en el río Tula y se instalarán 91 puntos de monitoreo de calidad del agua para asegurar la seguridad de la población.

