Puebla de Arenoso, Castellón. – A tres años del grave incendio forestal que devastó el Alto Mijares, alcaldes de la región expresan su preocupación por la falta de acción en la limpieza de las áreas afectadas. El fuego, que comenzó el 23 de marzo de 2020, arrasó 4.723 hectáreas, siendo Puebla de Arenoso la más afectada con 1.633 hectáreas calcinadas.
El incendio, que se mantuvo activo durante 20 días, obligó a evacuar a aproximadamente 1.800 vecinos, dejando huellas profundas en el ecosistema local. La Conselleria de Justicia e Interior aprobó ayudas económicas para mitigar los daños, pero los alcaldes consideran que la situación del monte sigue siendo crítica, con pilas de leña sin retirar que amenazan la seguridad de la región.
Jesús Salvador, alcalde de Puebla de Arenoso, afirmó que la zona permanece en condiciones desfavorables. Señaló que el monte está “sucio” y que los árboles quemados aún no han sido removidos, aumentando el riesgo de nuevos incendios ahora que se aproxima el verano. Además, añadió que la reintroducción del ganado será imposible en los próximos años debido a la falta de regeneración del área.
El alcalde de Montanejos, Miguel Sandalinas, comparte preocupaciones similares respecto a la recuperación del monte. Las ayudas económicas llegaron tarde y la recolección de madera quemada sigue pendiente. Sandalinas enfatizó que es urgente actuar para prevenir futuros incendios, mencionando que los planes para crear cortafuegos aún no se han implementado completamente.
Al cumplir los tres años desde el desastre, alcaldes de la comarca exigen a las autoridades más atención y acción para restaurar las áreas afectadas y garantizar la seguridad y sostenibilidad de la región.

