La cinta de animación en stop motion, dirigida por los hermanos Ambriz, destaca por su innovación, narrativa profunda y calidad visual, posicionando a México en la vanguardia del cine animado.
En una destacada muestra de la creatividad mexicana, la película “Soy Frankelda” presenta un innovador largometraje en técnica stop motion, marcado por una historia que explora temas como el miedo, la identidad y la perseverancia. Dirigida por los hermanos Arturo y Roy Ambriz, esta producción se convierte en un referente importante dentro de la industria cinematográfica del país, siendo la primera de su estilo en México y ya considerada para premios internacionales como los Óscar. La historia transcurre en un mundo onírico donde una joven escritora del siglo XIX debe enfrentarse a sus propios fantasmas para mantener el equilibrio entre la ficción y la realidad, en medio de un ambiente visualmente deslumbrante que recuerda obras clásicas en el género. Esta cinta refuerza el talento mexicano en animación y confirma el potencial del país para crear contenido de alta calidad que puede competir a nivel global, además de ofrecer un mensaje profundo que conecta con espectadores de todas las edades. La excepcional calidad de la animación y el compromiso artístico han generado elogios tanto por su técnica como por su narrativa, consolidándola como una obra imprescindible en la historia del cine mexicano contemporáneo. La expectativa ahora es que reciba reconocido respaldo internacional, abriendo camino para futuros proyectos de animación en México.
