La dependencia ambiental retira la resolución de impacto que permitía el proyecto, priorizando la protección de ecosistemas marinos y costeros en la isla.
En un giro decisivo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anunció la anulación de la resolución de impacto ambiental que autorizaba la construcción del Cuarto Muelle en Cozumel, al considerar que el proyecto no cumplía con los requisitos necesarios para garantizar la protección de los ecosistemas marinos y terrestres de la zona.
Este cambio de postura se produce en un contexto de creciente rechazo social por parte de comunidades locales, defensores del medio ambiente y organizaciones civiles, que desde hace años han advertido sobre los riesgos que la obra podría representar para áreas vulnerables como Villa Blanca, uno de los pocos accesos públicos a la playa y fuera del Parque Nacional de los Arrecifes de Cozumel. La preocupación principal radica en la posible afectación a uno de los arrecifes fuera del parque, clave para la reproducción y recuperación de diversas especies marinas y para las actividades productivas de la región.
El debate sobre el proyecto se intensificó tras la decisión de un juez en marzo de desechar un amparo que bloqueaba la obra desde hacía tres años, lo que llevó a un aumento en las manifestaciones y protestas en la zona. A pesar de esto, en junio pasado la empresa responsable, Muelles del Caribe, anunció el inicio de las obras, aunque posteriormente optó por suspender de manera temporal la construcción.
El reciente pronunciamiento de Semarnat representa un reconocimiento de la necesidad de evaluar nuevamente todos los factores ambientales, priorizando la conservación de los ecosistemas marinos y costeros. La dependencia anunció que se realizará una nueva manifestación de impacto ambiental, con un enfoque más estricto en la protección ambiental y en la participación de las comunidades afectadas.
Este episodio refleja la importancia de garantizar que los proyectos de infraestructura en zonas naturales sean sometidos a rigurosas evaluaciones ambientales, alineadas con la protección del patrimonio biológico y las actividades sustento de las comunidades locales.
