Ciudad de México. – La salud mental de las juventudes Lgbtq+ en México muestra señales de alarma, especialmente en la población adolescente, que enfrenta vulnerabilidades emocionales significativas. Esto se desprende de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025 y estudios internacionales recientes, que subrayan la urgencia de implementar estrategias preventivas focalizadas.
Autoridades sanitarias federales destacaron durante la presentación de la Encodat 2025 que los adolescentes de 12 a 17 años presentan los niveles más altos de alteraciones mentales, ideación suicida, malestar psicológico y exposición a violencia. Esta situación se agrava para las juventudes de la diversidad sexual, como lo documenta el Project Spark Interim Report de The Trevor Project. Este estudio longitudinal revela un aumento persistente en la ansiedad (del 57% al 68%), depresión (del 48% al 54%) y la ideación suicida (del 41% al 47%) en este grupo.
The Trevor Project calificó el último año como “particularmente complejo” para las juventudes Lgbtq+, atribuyendo este deterioro a discursos agresivos de líderes mundiales, políticas públicas restrictivas y mensajes de rechazo y desinformación. La organización enfatizó que estas cifras reflejan desigualdades estructurales y barreras de acceso a apoyos especializados, demandando atención basada en evidencia.
El informe también advierte que el impacto simbólico y cultural de medidas restrictivas, incluso discutidas en Estados Unidos, trasciende fronteras y alimenta narrativas de exclusión a nivel global, afectando indirectamente a países como México. Durante la presentación de la Encodat, el secretario de Salud, David Kershenobich, reiteró que la prevención del suicidio, la violencia y el malestar psicológico en adolescentes es una prioridad de salud pública.
Respecto al comportamiento suicida, Kershenobich detalló que en los últimos 12 meses, la ideación fue mayor en adolescentes (3.3%) que en adultos (1.7%), con una planificación del 1.9% frente al 1% en adultos. Los intentos de suicidio también fueron más frecuentes en adolescentes (1.5%) que en adultos (0.5%), siendo las mujeres adolescentes el subgrupo más afectado. En cuanto al malestar psicológico, la prevalencia general fue del 8.1%, con un 13.2% en mujeres adolescentes frente al 6.9% en hombres del mismo grupo etario.
Especialistas enfatizaron la importancia de reconocer las señales de alerta, como hablar de querer morir, y la necesidad de fortalecer redes de apoyo, atención oportuna y políticas públicas inclusivas para mitigar el riesgo suicida en adolescentes y juventudes Lgbtq+.
