La inesperada salida de la magistrada Lorena Josefina Pérez Romo genera incertidumbre laboral entre su equipo.
La renuncia de Lorena Josefina Pérez Romo al Órgano de Administración Judicial (OAJ) del Poder Judicial de la Federación (PJF) ha resultado en el cese inmediato de más de 60 empleados. Esta decisión, tomada solo cuatro meses después de asumir el cargo, ha causado el sellado de sus oficinas con sellos de seguridad.
Desde su última aparición el 15 de diciembre de 2025, su ausencia se ha hecho evidente, especialmente al no asistir a la apertura del periodo ordinario. La incertidumbre crece además entre su personal, que no fue notificado formalmente de su despido, afectando su acceso a prestaciones laborales.
Fuentes indican que algunos trabajadores con base fueron regresados a sus áreas, pero la falta de registro formal de su salida genera complicaciones.
