Cumaná, Sucre. – Miles de hogares en Venezuela dependen de las remesas que reciben del exterior, representando un salvavidas financiero en medio de una crisis prolongada. Sin embargo, el impacto de la inflación ha mermado significativamente su poder adquisitivo, complicando cada vez más la situación económica de las familias.
Las remesas, que antes proporcionaban un alivio económico, hoy apenas logran cubrir una fracción de la cesta básica. Por ejemplo, Mary Grecia menciona que con los envíos de 300 dólares mensuales que recibe de sus hermanas en Suiza, ahora solo pueden adquirir 25% de los productos que antes compraban. Esta realidad se refleja en el aumento exponencial de precios, donde el kilo de carne ha pasado de ser accesible a costar entre 12 y 13 dólares.
El economista Hermes Pérez señala que este fenómeno responde a la apreciación real del tipo de cambio, donde el incremento del costo de vida supera el ingreso por remesas. En diciembre de 2024, se requerían 52 bolívares para comprar un dólar, mientras que en la actualidad, la cifra supera los 470 bolívares. Este contexto ha llevado a que las remesas representen actualmente el 27% de los ingresos petroleros del país, a pesar de su disminución en términos de poder de compra.
La historia de las remesas en Venezuela ha cambiado drásticamente desde 2015, año en que el país comenzó a recibir los primeros 11 millones de dólares. En los últimos años, la diáspora ha mantenido un flujo constante, llegando a ser de 3,600 millones de dólares en 2021 y 2022. A pesar de fluctuaciones en el mercado petrolero, las remesas han permitido a millones de venezolanos mantenerse a flote en tiempos de dificultad.
El perfil del migrante venezolano es notable, ya que 70% tiene formación universitaria, lo que los convierte en un activo estratégico para el país. Si se establecen políticas que fomenten su reinversión en la economía nacional, estas remesas podrían evolucionar de un simple sustento a inversiones productivas que beneficien a toda la nación, lo que podría cambiar las perspectivas económicas futuras.

