El organismo asegura que no se encontraron deficiencias en la operación del tiradero.
La Procuraduría Federal de Protección al Medioambiente (Profepa) ha dictaminado que el relleno sanitario de Chiltepeque opera adecuadamente. Esto responde a las quejas recientes de pobladores que denunciaron contaminación. El coordinador del Organismo Operador del Servicio de Limpia, Ricardo Omar Rodríguez Corte, aseguró que, si existieran problemas, la autoridad federal lo habría clausurado.
La Profepa realizó una inspección y determinó que el tiradero puede seguir recibiendo desechos de otros municipios. El site tiene una extensión de 60 hectáreas y una vida útil de seis años, ampliable hasta diez. Paralelamente, se impulsan campañas de reciclaje para mitigar el impacto ambiental.

