La administración busca utilizar los recursos adicionales del IEPS para impulsar programas de salud pública y reducir el consumo dañino de azucarados y tabaco.
En un esfuerzo por fortalecer las políticas de salud pública, el gobierno mexicano anunció que los ingresos generados por los nuevos Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas azucaradas y productos de tabaco serán destinados a un fondo exclusivo para la salud en 2026. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para reducir el consumo de productos que afectan la salud física y mental de la población, mediante medidas denominadas como “Impuestos saludables”.
El plan fiscal contempla incrementar la cuota a 3.0818 pesos por litro en las bebidas saborizadas que contengan azúcares no calóricos, además de ajustar las tasas a los productos de tabaco. Para los cigarrillos, se propone elevar la tasa ad valorem del 160 al 200%, junto con un aumento gradual en la cuota específica hasta 2030, incluyendo nuevos productos con nicotina como las bolsas de nicotina. Estos cambios buscan disuadir el consumo de estas sustancias y generar recursos que apoyen campañas y tratamientos relacionados con enfermedades vinculadas a dichas sustancias.
El paquete económico también introduce una política fiscal en el ámbito de los videojuegos, estableciendo un impuesto del 8% a servicios de videojuegos violentos y aumentando los impuestos sobre las apuestas en línea. Estas medidas se fundamentan en estudios recientes que relacionan el uso de videojuegos violentos con comportamientos agresivos y problemas sociales en los adolescentes, además de abordar el aumento de casas de apuestas digitales que implican riesgos para las familias.
No se trata de prohibiciones, sino de medidas para regular y reducir los riesgos asociados, con la finalidad de promover un entorno más saludable y seguro para la población y fortalecer las acciones en materia de salud en el país.


